martes, octubre 23, 2007

Entérate de lo que fue de la campaña para abrigar al sur

Luego de algunas semanas para realizar un balance y despreocuparnos por los parciales, podemos informar a lo que se llegó con la campaña que gracias al apoyo de tod@s pudimos llevar a algunas de las ciudades más afectadas por la ola de friaje.



Las donaciones se dividieron

El fenómeno que azota el sur cada año entre los meses de junio y agosto motivó en la comunidad universitaria de la PUCP la puesta en marcha de un proyecto de emergencia por iniciativa de la REA, FEPUC y la Direccion Académica de Responsabilidad Social (DARS). Las donaciones recaudadas fueron divididas en tres grupos de acuerdo a como iban llegando. El primer grupo (8 costales grandes) partió para la ciudad de Puno gracias a la intervención del grupo Ecovida y su proyecto “ArteSano por Artesanas”.
Hacia finales del mes de Julio, la DARS se iba a encargar de enviar la mitad de las donaciones recolectadas a Puno, uno de los lugares más afectados por la ola de frio, por el escuadrón de Bomberos del Perú. Las donaciones consistían en 16 sacos de ropa para mujeres y niños, además de alimentos y medicinas. Lamentablemente, no se logró enviar este grupo de ropa, pues la DARS no consideraba que los Bomberos garantizaban las mejores medidas de seguridad para la distribución de las donaciones. Sin embargo, este contingente de donaciones sirvió para hacer el primer envío inmediato a los afectados por el terremoto.
El lugar escogido por los representantes de los gremios para realizar la última entrega de las donaciones fue el distrito de Huachocolpaa, ubicado a 6 horas de la ciudad de Huancavelica. El viaje era largo, pesado y frigorífico debido a las condiciones de la carretera y la altura. Tuvimos que pasar por la carretera de Chonta, la más alta del Perú (sí, más alta que Ticlio). En el recorrido pudimos observar la contaminación por la minería de la zona; los ríos estaban contaminados y habían grandes cantidades de relave minero. Fueron 18 horas de viaje, 12 a Huancavelica y 6 hasta Huachocolpa.


En Huachocolpa nos quieren de vuelta

Ya en el lugar, luego de haber preparado los paquetes personales para los niños y niñas de las escuelas y para los profesores, compartimos un almuerzo con la plana docente, el director del colegio y el gobernador. Entregamos las donaciones a todos los alumnos, teniendo como resultado final 136 Niños y 136 niñas beneficiados en la Escuela Primaria 36020, y 92 jóvenes y 74 señoritas beneficiados en la escuela secundaria “Ricardo Palma Soriano”. También se hizo una entrega significativa a la escuela inicial N° 118 de Huachocolpa. Quedó pendiente la entrega de treinta paquetes personales para los niños que faltaron a clase de la escuela primaria y 48 paquetes personales para los de la escuela secundaria, que los dejamos a cargo de los directores de los colegios. Las medicinas y los alimentos las donamos a la escuela primaria.

Quedó pendiente la entrega de un colchón de plaza y medio, junto a dos cajas de zapatos para hombre y mujer, y algunas frazadas que quedarían a disposición de la dirección de la escuela primaria los cuales seria repartidos posteriormente en presencia de la directora de la escuela secundaria y previa acta de recepción de la APAFA. Hubiesemos deseado poder repartir todo inmediatamente, pero nosotros no conocíamos quienes eran los que más necesitaban. También nos quedó el sinsabor de no haberle podido dar a todos los niños y niñas la ropa que más le gustaba.

Las niñas y niños de Huachocolpa hicieron una actuación especial en agradecimiento de todos los miembros de la PUCP que ayudaron. Los alumnos de todos los grados bailaron algunas canciones y se las dedicaron a un par de viajeros. Satisfechos con el resultado final llegamos a Lima el 10 de Agosto a las 6:00 a.m. Quienes participamos de esta grata experiencia de ayuda fuimos: Fanny Lezma, Mercedes Gálvez, Kimberly Alarcón, Jonathan Castro (REAs), Alejandro Delmar y Max Marcos (voluntarios de Ciencias Sociales).

1 comentario:

Kimberly dijo...

El ver asi, tan de cerca la realidad de esa parte de nuestro pais me hizo tomar consciencia sobre el sentido de ciudadania y de pertenencia al Perú. Definitivamente hay asuntos pendientes respecto de la implementación de políticas públicas inclusivas o cuando menos de una definición de ciudadanía que no excluya a los peruanos que viven en las zonas más alejadas de nuestro pais.